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La pregunta sobre IA que tu consejo va a hacer este año

Daniel A. Náder · 31 de agosto de 2026

La pregunta sobre IA que tu consejo va a hacer este año Hay una decisión que muchos directores en México están posponiendo sin saberlo: bajo qué contrato está usando su empresa la inteligencia artificial. No si la usa. Bajo qué contrato. OpenAI anunció que ofrece retención cero de datos para sus modelos frontera, es decir, la opción de que lo que le mandas no se almacene. Es un anuncio técnico y aburrido, y precisamente por eso vale la pena que lo entiendas: es la pieza que le faltaba a la respuesta que vas a tener que dar cuando un cliente corporativo, tu auditor o un consejero te pregunte qué pasa con la información que tu equipo mete a estas herramientas. ## El problema no es la IA, es el plan que contrataste Lo que encuentro casi siempre que reviso una empresa mediana mexicana es lo mismo. El director general cree que la empresa "todavía no usa IA formalmente". Y mientras tanto: la asistente de dirección resume actas de consejo en una cuenta gratuita, el analista de crédito pega estados de cuenta de clientes para armar un resumen, el de marketing subió la base de contactos para segmentarla, y alguien en legal pasó un contrato completo para que se lo explicaran. Ninguno actuó de mala fe. Todos hicieron su trabajo más rápido. El problema es que lo hicieron bajo términos de servicio de consumidor, con la tarjeta personal de alguien, sin contrato de confidencialidad con el proveedor y sin que nadie definiera qué se puede subir. Aquí está lo que casi nadie tiene claro en la dirección: el modelo que corre detrás de una cuenta personal y el de una cuenta empresarial suele ser el mismo. Lo que cambia son las garantías contractuales. Si tus datos se usan o no para mejorar el sistema. Cuánto tiempo se guardan. Quién puede verlos. En qué país viven. Si el proveedor firma un acuerdo de tratamiento de datos contigo. Esa diferencia no la ves en la pantalla. Se ve en el contrato y en la factura. Y en México importa doble, porque la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares te hace responsable de los datos de tus clientes aunque el tratamiento lo haga un tercero. "No sabía que mi equipo lo estaba usando" no es una defensa. Tampoco lo es frente a un cliente corporativo que te hizo firmar un anexo de confidencialidad. ## Prohibir es la peor de las opciones La reacción instintiva de muchos consejos es prohibir. Lo he visto y no funciona por una razón simple: la herramienta vive en el celular de tu gente y es gratis. Prohibirla no elimina el uso, lo esconde. Pasas de un riesgo que podías gobernar a uno que ni siquiera puedes ver, y encima le quitas velocidad a la gente que sí estaba resolviendo mejor su trabajo. La versión que sí funciona tiene tres partes: una herramienta aprobada que la empresa paga, una regla escrita sobre qué información puede salir, y un lugar donde preguntar cuando hay duda. Nada de eso requiere consultoría ni un comité. ## Qué hacer el lunes Uno. Averigua qué se está usando hoy. Pide a finanzas el listado de suscripciones de software de los últimos seis meses, incluidos reembolsos de gastos personales. Ahí vas a encontrar la mitad. La otra mitad la encuentras preguntando en la junta de gerentes sin tono de regaño: "¿quién usa qué y para qué?". Si preguntas como auditoría, nadie levanta la mano. Dos. Contrata un plan empresarial de una sola herramienta y dale acceso a todos los que ya la usaban. Una, no cinco. El costo por usuario al mes es menor que la comida de una junta y te compra el contrato que hoy no tienes. Tres. Escribe una página. Literalmente una. Tres listas: lo que sí se puede subir sin preguntar (documentos públicos, borradores internos, textos propios), lo que nunca (datos personales de clientes identificables, información bajo NDA, estados financieros no publicados, credenciales), y a quién le preguntas si tienes duda, con nombre. Sin esa tercera línea, la política no se usa. Cuatro. Pregúntale a tu proveedor cuatro cosas, por escrito: ¿usas mis datos para entrenar? ¿cuánto tiempo los retienes y puedo pedir retención cero? ¿dónde se almacenan? ¿firmas convenio de tratamiento de datos personales? Si tarda más de una semana en responder por escrito, ya sabes algo. Cinco. Súbelo al consejo antes de que el consejo lo suba. Una lámina: qué usamos, bajo qué contrato, qué regla dimos, qué falta. Llegar con el tema resuelto y llegar cuando te lo preguntan son dos conversaciones muy distintas. ## La pregunta para tu próxima junta Si mañana un cliente nos pide por escrito qué herramientas de IA tocan su información y bajo qué términos, ¿cuántos días tardaríamos en contestar, y nos gustaría la respuesta?

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